Documentos de indagación conceptual y literaria en torno a la literatura para niños en America Latina: Con objetivo de incentivar la importancia en reconocimiento sobre historia y obras literrias en nuestros origen y paises vecinos.
autor: oscar Brenifier Ilustrador: Jacques Despres Editorial: oceano travesia: Daniel Goldin Titulo original: L’ amour et l’amitie tradujo Diana Luz Sanchez de la edicion original en frances de Editions Nathan, Paris. 2009, Editions Nathan, Paris
tomada de google
Este libro es una excelente introduccion a la diversidad. Teniendo en cuenta que en libro se evidencia un contraste: Doce ideas sobre que es amar y que es una amistad; algunas totalmente opuestas. lo cierto esque no existe una sola verdad en relacion con esto, no existe una sola respuesta a las preguntas que nos encontramos en la vida.
foto tomada del libro trayectoria del autor e Ilustrador digital.
A lo largo de nuestra vida siempre existira esa pregunta de como generamos vinculos, como es posible amar tanto a alguien puede ser nuestra familia, preguntas como que significa amar, que es una verdadera amistad y la respuesta a esto es diversa. Nace de la vida de cada quien. Este libro es un perfecto complemento para educadoras porque permite introducir al nino en lo que es la vida misma, es decir, el respeto por la opinion del otro y que poco a poco pueda ir integrando que su pensamiento no es una verdad universal y que el otro no piense igual no es barrera para crear una amistad o para amarle que en esa diferencia de interpretar el mundo se mueve la dinamica de las relaciones.
tomada de google
En este orden de ideas este libro me llamo la atencion precisamente por lo anterior, porque no es un libro donde hable como debe ser la amistad o como se representa el amor de forma limitante, sino por el contrario el libro te permite poco a poco imaginar ese contraste entre una respuesta y otra hace que tu te cuestiones cual seria tu respuesta. visualemnete es precioso, muy colorido, muchas imagenes dinamicas que los ninos se quedan detallando cada elemento de cada imagen, incluso genera algo loco al leerlo.
Desde mi experiencia leyendolo a ninos de pre jardin, con edad aproximada de tres anos y medio. Fue realmente significativo porque permite al nino contrastar su realidad con las respuestas del libro e incluso generar la propia, en un inicio solo mostre las imagenes dando paso a que ellos puedan expresar de que esperaba que se tratara el libro entre eso surgio «trata de ninos», » trata de dos ninos que van a banar a rio» entre otras. Y el una parte del libro habla del amor hacia los hermanos un nino expreso «yo amo a mi hermano», otra dijo » yo amo a mi abuela» . Finalmente el libro deja abierta la propuesta a dar respuesta porque termina en una pregunta » que piensas tu?»
La inspiración de esta retahíla, fue en mi mascota la cual se llama viña y la conecte con la piña porque cuando era pequeña, mi mamá siempre me cantaba una canción que trataba de ello, se me hizo un tanto fácil ya que solo conecte cosas que me gustan mucho.
ESTE DEDITO COMPRO UN HUEVITO LETRA CANCIÓN: Este dedito compró un huevito este dedito lo cocinó este dedito lo fue pelando este dedito lo fue salando y este gordo tragón se lo comió Que le pongan sal que le pongan sal que le pongan sal y su sabor mejorará Que le pongan pan que le pongan pan que le pongan pan y sabrosito quedará .
Esta retahíla me gusta muchísimo ya que cuando estaba en 5 grado la decíamos demasiado en horas del recreo pero cabe resaltar que este tipo de actividades tales como : las retahílas ,trabalenguas , rimas , canciones con sentido o sin sentido ayuda a los niños a mejorar en la parte de la oralidad logrando fortalecer los músculos externos (la cara) e internos (vocal, mandíbula ) .
Web: http://www.toycantando.co Concepto y Dirección General: Luis EnriqueRamírez M. Dirección musical: Mario Hernández C. Letra y Música: Mario Hernández C. Arreglo Orquestal: Santiago Hernández Animación: Andrés Medina para Toy Cantando S.A.S. Interprete The Toy Band Autor: Dominio Público P&C 2015 Toy Cantando S.A.S. Categoría Música Creado con YouTube Video Editor
El libro me llamo mucho la atención por el título , es un libro de pasta dura la letra un cuanto pequeña también cabe resaltar que tiene textos muy cortos , los dibujos no son tan comunes como los libros para niños donde en ocasiones son dibujos animados , los dibujos de los paisajes son bastante llamativos , aunque el libro es de literatura infantil lo recomendaría a cualquier tipo de público , muchos se preguntaran pero de ¿que trata el libro? Pues este narra la historia de un abuelo el cual sale de viaje a diversos lugares, nada más y menos que en busca de un lugar donde se sienta bien y pueda ser feliz.
Su nieto desea experimentar y se va a explorar otros lugares en busca de su felicidad al llegar a varios sitios resalta lo bello que es cada uno con sus características propias , lugares bellísimos y unos no tantos pero en ninguno de estos se logra sentir bien hasta que regresa de nuevo al pueblo y encuentra a su abuelo y finalmente logra sentirse bien y feliz , logro Identificar me en este cuento , me parece muy llamativo a su vez es de muy buen gusto , ya que en ocasiones, nos vamos en busca de algún lugar o una persona en la cual buscamos la felicidad y así pasa, nos encontramos con lugares maravillosos, ante el ojo del ser humano pero no somos felices ahí ,seguimos buscando sin darnos cuenta ,que la felicidad esta en uno mismo para otros en lo material o puede ser en las personas que los rodean en el transcurso de la vida .
Niño Tú eres Como un sueño Destellas todo un sendero Niño.
Amor Es todo Aquello que tu Reflejas en los ojos Amor.
Alma Son todas Aquellas que viajan Libres sin ninguna atadura Alma.
Alegría Me da Al verte tan Deslumbrante ante la gente Alegría.
Juego Entre dos Mariposas volando entre Pequeñas flores es mágico Juego.
Rayo de sol Sol de luz Luz de día Día de hoy Hoy de plan Plan de golf
La literatura mirada desde muchos puntos, productivos y sociales en una comunidad o sociedad, recorre un trascurso de eventos para llegar a ser los que hoy se vivencia y conoce como literatura, esto no depende del lugar, puesto que cada sociedad tiene un recorrido histórico diferente, influenciado por distintas culturas que durante años marcaron la historia y su autenticidad. En este punto se hablará acerca de la historia de la literatura infantil uruguaya, desde sus inicios, sus primeras influencias y de cómo estos dieron el camino a formar lo que ahora se conoce de esta. Partimos definiendo la concepción de literatura que se tiene socialmente. Puesto que están influenciados por unas dimensiones que rigen día a día a los seres humanos, como lo son: las experiencias, la psicología y la evolución. El acto de la literatura es creado por el hombre de manera libre, para determinar intenciones y vincular esto con ciertos valores que en ciertas sociedades se tienen. Así, los hechos culturales deben de ser comprendidos y explicados, esto es lo que asume la literatura en una sociedad llena de historia y recorrido. La historia de la literatura infantil uruguaya comienza cuando al empezar como sociedad, estaban constituidos por diferentes grupos de inmigrantes, como lo son los indígenas, los gauchos y los esclavos negros, estos grupos dieron finalmente una cultura en aluvión ( integrada por muchas culturas) Las tribus que allí habitaban no influyeron de una manera que se encuentre documentada o registrada, solo se tienen registro de algunas prácticas como las danzas guerreras y manipulación de instrumentos musicales. Los esclavos introdujeron sus rituales autóctonos a algunas celebraciones cristianas, creando sus propias fiestas o “caombes”.los gauchos que son habitantes característicos de las llanuras y adyacentes de algunos países como Uruguay, Chile o Argentina; estos desempeñaron diversos oficios, uno de ellos, se junglar, denominado así a las personas que de forma artística deambulan por las calles ofreciendo espectáculos musicales y acrobáticos, siendo los cancioneros europeos antiguos que aportaron a través del folclore infantil. Se registran un repertorio integrado de canciones del ciclo trovadoresco del viejo continente, esto se forma por treinta y dos romances hispanos. En Uruguay se encuentra una amplia tradición cultural y Protección a la infancia , esto surge aún cuando tienen tan pocos años de independencia, mirándose entonces un gran impulso por medio de las pequeñas grandes obras para los pequeños lectores que la historia de su pueblo o sociedad formó. Durante 1907 aparece el seminario exclusivamente para niños, del cual sólo se saben o se conocen cuatro números, a estos también le hace presencia el periodismo uruguayo que en cierto tiempo se dedicaron a la infancia. El uruguayo Constancio Vigil, que reside en Buenos Aires tenía la difusión continental de su revista billiken en 1919, esto resultó siendo un complemento omaterial de trabajo para los niños tanto de su país como de muchas partes de América latina Después de un tiempo se desarrolló el consejo nacional de enseñanza primaria, que desde 1949 a 1964 reúne unos cincuenta y siete números de trajes, lo cual es algo superior a 50.000 ejemplares. El grillo, como se nombró, partió por todas las escuelas uruguayas de manera gratuita. Está estaba compuesta por ilustraciones coloridas, ofreciendo historia, geografía, poemas y cuentos populares (Álvaro figueredo daa conocer bellas páginas del “diario de goyito”). Se tiene en cuenta también la expresión ilustrada como la que ofrecía Edgardo Ribeiro, Enhlo Hernandez, Mario spallanza,Jorge corrozino, Oscar Gacia Reyno y Elsa Crafi Desde este momento de la historia, aumentaron las publicaciones en los periódicos o diarios locales, algunos como “el dia del niño” “El escolar” “Mundito color” “el periódico de clase”, algunos de estos ya no circulan aún cuando se hacía gratuitamente y se daba como suplemento o material preescolar. En la actualidad se difunde “el charoná” que desde 1969 da difusión infantil, “la Montañita azul” dada desde 1984. Algunas revistas como “el tomate verde” tienen una integración de temas muy interesantes socioculturales (por Ignacio Martinez) Como se mencionó antes, habían aportes periodísticos hacia la infancia, en esto se notan mayormente “los cuentos del gallito” que fue un aporte de El País que difundió esta obra por aproximadamente tres años. Cabe destacar que en este desarrollo cultural, la literatura se extendió hasta por radiodifusión, con programas como “había una vez…”. También se resalta la difusión de la literatura en braille, donde Uruguay por medio de una fundación fue un gran difusor para toda América latina Los pioneros de la literatura uruguaya son: o Damaso Antonio Larrañaga, primer fabulista o Patrona Rosente de la Sierra, primera uruguaya poeta o Juan zorrilla de San Martín, con su lectura para adolescentes llamada Tabaré o Isodoro de Maria da a conocer cantos escolares recitadores para la juventud educanda de la República Uruguaya o Enrique Comte y Riqué, que aún no siendo de Uruguay, fue iniciador de un movimiento literario que en la identificación de los niños mira sus intereses y motivaciones. o Maria del Carmen Izcua de Muñoz, primera uruguaya que publicó un poemario dedicado a los niños o Horacio Quiroga, primer autor nacional que mira la narrativa infantil desde los intereses del público a tratar o José Pedro Bellan, edita la Primavera, la cual es la segunda entrega uruguaya de los para niños. o Francisco Espinola, es el autor de la primera novela para niños, Saltoncito (1930)
RECADO En un país como Venezuela podemos encontrar una gran diversidad de literatura infantil , a su vez se debe tener en cuenta que leer no debe ser necesariamente en un libro , podemos encontrar lecturaatreves de imágenes ,música , revistas, frases, películas ,símbolos y entre otras más las cuales son recomendables para todo tipo de público . Es increíble todo lo que podemos hallar en los diversos formatos en muchos de ellos me preguntaba ¿Qué inspiro al escritor? O ¿Qué hizo que se arriesgará a publicar? , todo este tipo de preguntas podemos encontrar la respuesta en su biografía, ya que ahí es donde narra parte de su infancia y nos cuenta como fue o es su núcleo familiar, también sobre que sucedía en ese entonces , como dice una frase “la circunstancia la cual hizo florecer a flor tan bella “(Eliana cmr), me parece fascinante haber podido profundizar sobre la lectura de este país, sobre todo porque es latinoamericano lo resalto ya que siempre buscamos o tenemos saberes previos de los países Europeos y dejamos a un lado los demás , siendo así hago una breve invitación para que indagues sobre la lectura en Latinoamérica y te sumerjas en ellos , a continuación dejare algunos artículos venezolanos . ¡No esperes más y aventúrate en ellos!
Aquiles nace en Caracas el 17.5.1920 Muere en la Autopista Caracas-Valencia el 25.4.1976
Escritor, periodista, poeta y humorista, cuya obra proyecta los valores de la cultura popular venezolana. Nació en la barriada caraqueña de El Guarataro (ubicada en la parroquia San Juan), en el seno de una familia de escasos recursos económicos. Fueron sus padres Rafael Nazoa, jardinero y Micaela González. A los 12 años empieza a trabajar para ayudar a su familia, completando su formación a través del estudio autodidacta.
La avispa aquel día, desde la mañana, como de costumbre, bravísima andaba…?. Así comienza esta divertida fábula del humorista Aquiles Nazoa, que cuenta las andanzas de una avispa rabiosa que, por estar ciega de rabia, termina ahogándose en un vaso de agua.
La Voz del Garmendiano, es un programa infantil educativo de radio, sale al aire todos los martes de 10 a 11 a.m. durante el periodo escolar, en la emisora comunitaria: «La Voz de los Tacariguas» – 99.7 F.M. Los Guayos – Edo. Carabobo. El Equipo de producción se encuentra integrado por los docentes del Centro de Recursos para el Aprendizaje, el Aula Integrada y el Laboratorio de Informática de la Escuela Bolivariana «Julio Garmendia». Nuestro Objetivo es utilizar la radio como una herramienta para hacer contenidos educativos de manera divertida, así los niños y niñas podrán desarrollar ciertas habilidades y destrezas asociadas a la comunicación. En esta oportunidad les traemos este hermoso cuento (fábula) del Gran Aquiles Nazoa. Este tema es muy importante en estos momentos. Recuerden que es un espacio educativo, de reflexión y de amor, en donde deseamos transmitir conocimientos a nuestra generación de relevo.
Esta historia, escrita por Francisco Massiani y publicada en 1968, narra la historia de Cara ‘e Corcho, un personaje de un día y una noche que busca un amor para entregarle una piedra de mar que tomó de la playa. Corcho, como lo llaman sus amigos cercano, pasará varias peripecias antes de encontrar el momento y la persona oportuna, y, a medida que las va superando, va también escribiendo su propia historia. Se trata de un personaje complicado y de poca clase, aventurero, impaciente e imaginativo.
Massiani relata un cuento con aires de un Bukowski latinoamericano.
Es Arturo Uslar Pietri quien, en 1931, logró publicar esta grandiosa novela independentista. En ella, narra varias escenas de las campañas emprendidas por Bolívar y por el representante del ejército español, Boves. Pero Uslar Pietri no solo se queda en presentar estas dos figuras, sino que hábilmente presenta todas las gestas independentistas desde dos castas diferentes: La de los pudientes, con terrenos, dinero y comodidades, y la de los trabajadores de estas fincas, que carecían de tierras pero que no carecían de ambiciones. Se trata de una historia mostrada desde varios ángulos, alejándose de una visión única de los hechos sino que, más bien, los presenta desde distintas perspectivas. Leer esta obra es transportarse a esta época, distanciándose un poco del romanticismo que caracterizó a los otros textos que la abordaron.
tomado de https://www.noticias24.com/gente/noticia/131049/10-libros-ineludibles-de-la-literatura-venezolana-que-debes-leer-antes-de-morir/ El título de esta obra fue sacado de un poema de Rubén Darío (Juventud, divino tesoro/ ¡ya te vas para no volver!/ cuando quiero llorar no lloro…/ y a veces lloro sin querer…). Fue Miguel Otero Silva quien, con ya amplia trayectoria literaria, publicó esta novela en 1970. A través de la voz y la vida de tres personajes, llamados los tres Victorino, que pertenecen a distintas clases sociales, Otero Silva hace una crítica social y política a su época. No fue la primera novela que Miguel Otero Silva publicó en forma de crítica, pero sí una de las más conocidas y también un referente de la literatura venezolana. A través de sus páginas se pueden encontrar tres formas distintas de vivir y concebir la ciudad caraqueña de segunda mitad del siglo XX.
Cada vez que te sientas sólo abre un libro y ahí encontraras un mundo maravilloso .
-Eliana C.M.R
De la mano de la hermosa Teresa de la Parra, fue publicada el mismo año que Doña Bárbara (1929). Se trata de una historia que retrata varias de las peripecias de la niñez. Es Mamá Blanca quien, cordialmente, cuenta las memorias de su infancia. La obra trae consigo toda una Venezuela olvidada, dejada atrás, un país de carreteras de tierra y de pocos edificios. Está escrita con un tono melancólico y la novela, sin duda, nos retrotrae a una Venezuela de ayer, junto con una nostalgia por el pasado. Varios estudiosos de la literatura venezolana han comentado que en Las Memorias de Mamá Blanca Teresa de la Parra plasmó sus propias memorias.
tomado de https://www.noticias24.com/gente/noticia/131049/10-libros-ineludibles-d e-la-literatura-venezolana-que-debes-leer-antes-de-morir/ Escrita por Eduardo Liendo y publicada en 1980, narra la historia de una sociedad a la que ha llegado un nuevo enemigo que, poco a poco, se ha internado en todas las casas, dentro de la vida íntima de las personas. Es el mago de la cara de vidrio, que llegó y que ahora nos posee, que no nos deja escapar, que no nos deja continuar con nuestra vida y ni siquiera nos deja notar que nos ha atrapado del todo.
Se trata, claro, de otra crítica social, esta vez dirigida a la Venezuela modernizada a la que ha llegado un televisor a cada casa. Fue uno de los primeros libros de Eduardo Liendo, mejor conocido por otras obras suyas como Los platos del diablo.
Simón Díaz(1928- ). Es el más célebre músico, compositor e intérprete del género popular venezolano y su obra es considerada como uno de los legados más importantes tanto para la música popular venezolana como para el repertorio musical del resto del continente. Conocido mayormente por el rescate de la Tonada Llanera, Simón Díaz, convencido de que la tonada del llano venezolano es un aire musical de características únicas, se dedicó enteramente a difundirla, estudiarla y componerla
Un librito de cuentos, como su nombre lo indica, escrito por José Rafael Pocaterra y publicado en 1922. Con el tiempo, se ha vuelto una obra referencial de la literatura venezolana. Se trata de una serie de textos breves que sorprenden por su agudeza. Ubicada dentro del costumbrismo, es una obra que resalta ambas palabras de su título, sorprendiendo al lector en cada texto con curiosos finales. Refleja una sociedad perdida, más simple pero también con complicaciones. Busca que el lector, suspicaz, siga adecuadamente al escritor en sus líneas para poder averiguar el significado de sus cuentos.
Este niño Don Simón, letra de Manuel Felipe Rugeles ( San Cristóbal, Táchira, 30-8-1903 – Caracas, 4 -11-1959), escritor y periodista venezolano, galardonado en 1945 con el premio municipal de poesía y el Premio Nacional de Literatura, la música es del maestro Iván Pérez Rossi, e interpretado por Serenata Guayanesa
Como a modo de introducción en esta sección blog, daremos
un breve recorrido por la historia de la literatura infantil en Colombia, a sus
antecedentes, algunos de sus más grandes exponentes, la tradición de cultura
impresa en la las páginas de los cuentos… y demás.
UN COMIENZO SIMILAR:
La
tradición oral ha sido en Colombia, como en todos los pueblos del mundo, el
primer acercamiento del niño al mundo imaginario. Las culturas indígenas dejaron
un patrimonio (que si bien sea puro o mezclado) a la tradición oral de origen
africano o español conforman una riqueza tradicional que se ha transmitido de
generación en generación.
La
mayoría de las compilaciones de tradición oral no se hacían pensando en los
niños, estás eran y son aún, la mejor
forma de rescatar y conservar un patrimonio para las generaciones de hoy y las
por venir. Estos relatos considerados como relatos para niños, lo han sido
porque se les han narrado de generación en generación, porque los niños se
contaban entre el “público”, pero no
porque sus estructuras o sus temas de las mismas se adaptasen a sus
necesidades. Ya que en dichas
compilaciones se narraban asuntos de terror, así fuera: miedos ancestrales
ligados a los fenómenos naturales o a las creencias religiosas. Esto es válido
también por las costumbres españolas que vinculaban todo con el moralismo de la
sociedad de la que provenía.
La
interrupción de la técnica en las ciudades y en el campo ha cambiado destino de
la tradición oral. Las veladas que reunían a la gente, niños y adultos,
alrededor de un narrador están condenadas a desaparecer en cualquier momento.
Ciertos organismos hacen esfuerzos por salvar esta tradición y organizan
sesiones de cuentos, lo mismo hacen las bibliotecas y las pocas librerías especializadas
en literatura infantil. En cuanto a las compilaciones, al menos aquellas hechas
antes de los años sesenta, son pocas y contienen una parte mínima de la rica y
variada tradición oral colombiana. La región paisa (que incluye a los
departamentos de Antioquia, Caldas, Quindío y Risaralda) ha contado con dos
grandes compiladores: Euclides Jaramillo Arango y Agustín Jaramillo Londoño.
RECORRIDO
DE LA LITERATURA INFANTIL EN COLOMBIA
El
libro para los niños en Colombia había sido tan restringido como lo era
para el resto del mundo (con una diferencia de siglos
evidentemente), según la creencia de las diferentes épocas los niños no
estaban en condición de asimilar los contenidos y cuando se consideró que
podían hacerlo el libro fue asequible solo como instrumento de formación y de
instrucción.
El
libro posteriormente se consideró un objeto lúdico, haciendo énfasis en
Colombia; el libro tuvo otra visión debido a ciertos parámetros políticos
cómo la invención de algunas leyes para la protección de la infancia. La ley 75
o « Ley de paternidad responsable » (1968), la creación de organismos como el
Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (1968), que como su nombre lo indica
busca la protección de la familia, o como el CERLALC (Centro Regional para la
Promoción del Libro en América Latina y el Caribe), fundado en 1971,
contribuyeron en mayor o menor medida a nivelar el terreno para el surgimiento,
en primer lugar, de una literatura dirigida únicamente al
niño o la infancia en general; y luego a la creación
de libros para estimular a los más pequeños en el conocimiento del mundo. Ya el
libro no se centraba como un instrumento de formación y de instrucción como se
mencionaba anteriormente. Con lo visto previamente, a groso modo, de una
contextualización de por qué en Colombia se le da importancia o un lugar a la
literatura infantil.
La
literatura infantil colombiana ha precedido (y no podía ser de otra manera) el
descubrimiento del niño como individuo, como ser digno de respeto, como ser un
sujeto de derechos y deberes; capaz de explorar el mundo y no como un hombre en
miniatura con un cerebro también en miniatura. Y así estas concepciones empiezan
a impregnar la sociedad y en los estamentos educativos y culturales. Aunque
también debe ser prudente mencionar que hay algunas categorías que son
marginadas, solo por resaltar algunas: un gran porcentaje de la raza indígena
en Colombia no tiene acceso a la educación, hay decenas de niños en las calles
trabajando, y un entorno autoritario en cual el individuo se desenvuelve…si al
niño se le ha considerado como un ser manipulable, la literatura que se le daba
no podía ser sino moralista y didáctica, no podía sino ser un instrumento más
para moldearlo y someterlo a la autoridad del adulto. Infortunadamente mezclando
asuntos de distintos ámbitos. La literatura con fines pedagógicos, alejándonos
de todo lo que la literatura puede ofrecernos individualmente.
Es
así, como desde hace varios años se habla en Colombia de una bomba editorial,
que colocó al país en el tercer lugar como productor de libros y en el segundo
como exportador en América Latina. Aunque la realidad muestra que más que
editor, Colombia es un país impresor. Colombia ha descubierto recientemente
(como tantos otros países) al niño como consumidor de libros diferentes a los de
texto. Lo que desde hace siglos era el pan de cada día de los adultos solo
hasta hace pocos años se le concedió al niño. El “descubrimiento” del libro ha
sido simplemente la etapa posterior al “descubrimiento” del niño. Sin embargo,
autores como Silvia Castrillón dice que en Colombia no ha habido ningún “boom”,
como muchos creen, en el campo de la literatura infantil, lo que hubo es un
cambio de actitud respecto al niño y a la literatura infantil.
La
literatura infantil ha dado un gran paso, aun si comenzamos diciendo que en la
historia de la literatura infantil colombiana el ser más ausente ha sido el niño.
Yolanda Reyes, escritora y crítica de literatura infantil, al referirse al
premio ENKA, el más importante concurso que se ha hecho en Colombia en este
campo dice: “Lo que a mí no me resulta
claro es si esos ganadores y finalistas pensaron alguna vez que estaban
escribiendo para niños de carne y hueso o si, más bien, tenían en la cabeza esa
idea del niño como una entelequia o como una disculpa para sacar a flote sus
nostalgias”. Manifestando de esa manera que el autor de las obras, era
autor y al mismo tiempo destinatarios de las mismas. Llenando las páginas de
anhelo pos su propia infancia perdida.
Para
concluir con esta sección abordaremos el estado actual en referencia a la
producción de literatura infantil en Colombia. La labor llevada a cabo por FUNDALECTURA (anteriormente ACLIJ:
Asociación Colombiana del Libro Infantil y Juvenil), organismo que desde 1984
fomenta la lectura, difunde la literatura infantil, organiza foros, talleres
(para niños y adultos), mini ferias de libros, presta asesorías a entidades que
de alguna manera están relacionadas con los libros infantiles. FUNDALECTURA
también edita, desde 1995, la Revista latinoamericana de literatura infantil y
juvenil.
GRANDES EXPONENTES:
-Rafael
Pombo (1833-1912)
El
autor de “Rin rin renacuajo o del
renacuajo paseador” fue hasta hace poco la única referencia en materia de
literatura infantil conocida a nivel colombiano y latinoamericano. Decir
literatura infantil era igual a decir Pombo. Lo que muestra hasta qué punto sus
cuentos en verso fueron prácticamente los únicos materiales lúdicos accesibles
a todos los niños. Si la obra de Pombo se
impuso en la educación era porque correspondió a los valores que la sociedad
buscaba inculcar a los niños: el amor a la familia, el patriotismo, la
obediencia ciega a los padres, a los maestros, a las instituciones civiles y
religiosas, en resumen a todo tipo de autoridad.
Sus
personajes inspirados de tradición inglés lograron marcar generaciones a los
largo de la historia, incluso hasta hace poco, las innumerables fabulas
cautivaron la población infantil con personajes que eran cercanos a ellos o a sus
contextos, que en su mayoría eran animales; llegando a impactar tanto que los
niños se apropiaban de dichos personajes, como ningún otro autor ha podido
hasta el momento con la creación de personajes originarios de Colombia.
Obras más reconocidas:
El renacuajo paseador,
también conocida como Rin rin Renacuajo
Mirringa mirronga,
también conocido como la gata candonga
La pobre viejecita
Simón el bobito
El Mosquito Feliz
Pastorcita
Juan matachín
Cutufato y su gato
El gato bandido
El niño y la mariposa
Las siete vidas de gato
Las flores
Mosca grande
En el Niágara
La hora de las
tinieblas
Noche de diciembre
JAIRO
ANÍBAL NIÑO
Nacido en Moniquirá en el departamento
de Boyacá, Jairo Aníbal Niño, se destacó en toda Latinoamérica por libros
como ‘Zoro’ y ‘La Alegría de querer’. Libros que seguramente
muchos conocen y que nos hicieron engancharnos, a primera vista, de la poesía
dedicada a los niños.
YOLANDA
REYES
Aunque su obra se extiende más allá de la literatura
infantil, son muchos los libros que esta bumanguesa ha dejado para atrapar en
el universo literario a niños y niñas. Reyes es también la fundadora de “Espantapájaros” un espacio que promueve
la lectura para la primera infancia y para los padres de familia.
Obras
Infantiles:
El terror de sexto B
María de los Dinosaurios
Los agujeros negros
Cucú)
Ernestina la gallina
Mi mascota
CELSO
ROMÁN
Este veterinario bogotano encontró en
la literatura un camino para contar sus propias historias y se ha quedado en la
memoria de muchos con libros como ‘Los
amigos del hombre’y ‘El hombre que soñaba’. Ganador del
premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil Norma-Fundalectura 1998
con la obra «El imperio de las cinco lunas». Y el anterior solo por
mencionar, ya que en multiples ocasiones ha sido galardonado por sus increíbles
libros en distintos países.
JULIANA
MUÑOZ TORO
Esta joven bogotana fue ganadora del concurso
internacional de Literatura Infantil y juvenil Tragaluz del 2016 con
su novela ‘24 señales para descubrir a un alien’. En este 2018 ha
alcanzado mucho más reconocimiento gracias a su novela juvenil ‘Los
últimos días del hambre’, un diario de una joven que sufre por su peso y
teje una extraña y complicada relación con la comida que ama. Juliana además
dicta talleres de escritura creativa, de relatos breves que son un imperdible
si se encuentran en la ciudad de Bogotá.
IVAR DA COLL
Aunque
su nombre nos hace pensar que viene de tierras muy lejanas, este ilustrador y
escritor nació en la ciudad de Bogotá, aunque sus papás sí que venían de lejos.
Su reconocimiento ha sido el reconocimiento de ‘Chigüiro’, ese enorme roedor de
tierras andinas y llaneras que se ha convertido en el protagonista de su
obra literaria y que ha acompañado durante ya casi 33 años, a miles de niños en
todo el país.
CLARISSA RUIZ CORREAL
Esta
escritora y una incansable gestora cuyo trabajo ha estado vinculado siempre a
diferentes manifestaciones de la cultura: literatura, teatro, artes visuales.
Uno de sus mayores intereses ha sido generar en niños y jóvenes el gusto por
las palabras y su origen. Ha recibido premios y reconocimientos, tanto en
Colombia como en América Latina, por la calidad de su obra.
Literatura Infantil en Perú. Por Sofía Zabala Salamanca
Concepto. ¿Qué se entiende por literatura infantil en Perú?
La literatura infantil peruana, al igual que en el resto de países de América Latina, son las manifestaciones literarias como el cuento, la poesía y el drama, que comprende desde la época prehispánica hasta el presente. Es muy importante para que los niños aprendan el hábito de la lectura y a través de la escritura puedan expresar sus emociones, desarrollar la imaginación, crear situaciones irreales o narrar sobre situaciones de la vida cotidiana. En Perú existen personas que se dedican a la escritura de cuentos, poemas, y dramas dirigido a la población infantil. Los conflictos y la influencia de la tecnología también influye en la producción literaria infantil al contar con libros digitales
Figuras
más significativas con sus obras cumbre:
Entre los escritores de literatura infantil en Perú se
destacan:
María Jesús Wiesse Romero, Mario Florián Díaz, Carlota
Clara Carvallo de Núñez, Francisco Izquierdo Ríos, Juan José Cavero, Micaela
Chirif. Entre los poetas más sobresalientes está Mario Florián.
En la actualidad se destacan:
María Jesús
Wiesse Romero (1894-1964),escribió la novela Rosario (historia de una niña), el cuento Quipus
(relatos peruanos para niños). Escribió novelas, ensayos,cuentos, poesías,
teatro y relatos para niños.
Entre sus obras publicadas tenemos:
Novelas
“La huachafita”, “Rosario (historia de una niña)”, “Diario sin fechas”, “Triptico”.
Cuentos:
“Nueve
relatos”, “Quipus”, “Aves nocturnas”, “Pequeñas historias”, “Linterna mágica”, “La
torre bermeja”, “El pez de oro y otras historietas absurdas”.
Mario Florián Díaz (1917-1999), fue narrador, ensayista, historiador,
profesor, poeta de los niños. Se le considera el poeta campesino de América.
Entre las poesías publicadas tenemos “Tono
de fauna”, “Agonía”, “Urpi” con la que obtuvo el premio nacional de poesía en
1944, “El juglar andinista”, Brevedad de lágrima”, “Poemas infantiles”, “Poesía
infantil”, “Niño del nuevo mundo”, “Canto al maestro peruano”, “Poemas”, etc.
Carlota Clara Carvallo
Wallstein de Núñez (1909-1980).
Fue poeta, compositora, dramaturga y escritora de literatura infantil. Publicó
más de 100 cuentos infantiles y un poemario compuesto por 39 poemas para niños.
Entre las poesías se cuenta con “Los
ruiseñores nocturnos”, “Cuando sea grande”, “La cuculí”, “La niña y el mar”, “El
pájaro y la estrella”, “El cielo es azul”, “Ocho palomitas”, “La lluvia”, “Ahí
viene el viejo”, “Niñita serrana”, “Estoy cuidando al sol”, “Florecita blanca”,
“Michirrita”, “Los burros tienen zapatos”, “El guanaco y la vicuña”, “Manolín”,
“Me llamo Cándido”.
Entre los cuentos tiene los siguientes: “La soledad de Timoteo”, “El
pájaro niño y otros cuentos”, “La niña del espejo y otros cuentos”, “El pájaro
dorado o la mujer que vivía bajo un árbol de pan”
Reconocimiento:
Cuenta con una sala en su honor en la Casa de la Literatura Peruana”.
Francisco
Izquierdo Ríos (1910-1981).Además de ser maestro docente fue escritor, se desempeñó como Jefe
de Folclor en el Ministerio de Educación Nacional del Perú y del departamento
de Publicaciones de La Casa de la Cultura donde editó la Revista Cultura y
Pueblo.
En unión de José María Arguedas, publicó en 1947 una
recopilación de Mitos,
leyendas y cuentos peruanos, que los profesores de todo el país recogieron oralmente.
Escribió novelas, relatos y cuentosinfantiles como “Bagrecico”, y
“El colibrí con cola de pavo real” y “Cuentos del tío Doroteo”.
Juan
José Cavero (1972…),Ganó elPremio Norma de Literatura Infantil y Juvenil, a nivel de Latinoamérica,
por su novela El océano interior, inspirada en la niñez de Miguel Grau
con su obra “El Océano Interior”. También ganó el
premio El Barco de Vapor con du obra “Un manantial en el desierto”, aquí narra
la historia de un niño tartamudo que viaja a un campamento minero donde trabaja
su papá y la de 3 zorros que buscan agua.
Micaela
Chirif (1973…),es
licenciada en filosofía, autora de los libros ¿“Dónde está Tomás”?, “Buenas
noches, Martina”, “Desayuno”, “Más te vale, mastodonte”. se dedicó a los libros para niños, en formato tipo álbum, y su primera
producción literaria estuvo dedicada a la poesía. Tiene una maestría en
Libros y literatura infantil. Ha ganado concursos y premios por sus obras. Su
libro “¿Dónde está Tomás”? fue ganador del premio Fundación Cuatro Gatos 2017.
Aportes
al desarrollo de la literatura para niños: Además de los autores
mencionados en Perú el diario “La prensa” que circuló entre los años 1903 y
1984, a mediados de los años 1970 empezó a publicar un suplemento infantil con
el nombre de Revista Urpi, en donde los niños podían colaborar enviando sus
escritos. Esta revista Urpi fue considerada una de las mejores revistas
infantiles a nivel de Latinoamérica.
El semanario Visión Peruana también tuvo una revista
infantil llamada “Futuro”, con un contenido similar al de Urpi que incluía
historietas para niños basados en la literatura tradicional del Perú.
Últimamente han incursionado en la literatura infantil, el
premio nóbel peruano, Mario Vargas Llosa
(nacido en 1936…) con su cuento “El barco de los niños” inspirada en el libro «La
Cruzada de los Niños» de Marcel Schwob y los novelistas Eduardo González Viaña (nacido en 1941…) dice
que “cree que los niños no son tan niños” y que “pueden ser más sabios que los
adultos”. Ha escrito «El Lucero de
Amaya», narra como Amaya, hija de un inmigrante peruano está dispuesta a
salvar al planeta que se encuentra amenazado por un meteorito. Otros libros son
«Eterno Mateo», es la historia de un perro que lo acompañó en las
historias de su vida y «¡Quién no se llama Carlos!», cuenta la
historia de un gato que vivía en un árbol, y plantea el interrogante sobre la
libertad) y Santiago Roncagliolo (1975…),
ha escrito dos libros para niños: “Rugor, el
dragón enamorado”, no puede escupir fuego y es vegetariano y “La guerra de
Mostark”.
Situación
actual
Perú incentiva la creación literaria a través de
importantes concursos de literatura infantil
como Premio de Literatura Infantil
El Barco de Vapor, el Premio de Literatura
Infantil ICPNA y el Premio Horacio de la Derrama Magisterial.
Actualmente los profesores y padres de
familia le dan mucha importancia a la literatura infantil, tanto en la
escritura como en la lectura, por su contribución al desarrollo emocional,
social y cognitivo de los niños.
Animación y promoción de la lectura infantil:
Además del incentivo y promoción que de la
lectura infantil hacen los profesores en las escuelas y los padres de familia
en sus casas, las editoriales contribuyen con la impresión de libros para que
haya acceso a los libros y puedan llegar al publico ansioso de leerlos, tanto
en físico como por medios digitales a través del internet.
En Perú existe el grupo SM quien a través
de ediciones El Barco de Vapor, Editorial Norma, de Alfaguara o de
Edelvives, reproducen libros con tamaños, formas y colores atractivos
para los niños.
A continuación se transcribe un poema de Mario Florián Díaz
“Yo soy un pastorcito
En este campo verde, donde retoza el sol, pastoreo mis lindas ovejas de blancor.
Yo soy un pastorcito, yo soy un buen pastor. Hago salir de mi honda pedrusco volador.
Al pie de mi rebaño, silbando una canción, a la majada vuelvo con poncho bicolor.
Y a la majada llego cuando declina el sol, silbando, modulando mi pastoril canción:
-Yo soy un pastorcito, pero, con mi honda, yo hago correr al puma, al zorro y al halcón…!”
El barco de los niños supone la delicada
reescritura por parte del premio nobel de
la obra original del autor francés, inspirada ésta a su vez en los increíbles y
trágicos acontecimientos (mezcla de realidad histórica y ficción oral) que
tuvieron lugar en 1212, cuando un grupo de niños, movidos por un
intenso fervor religioso, se propusieron iniciar una Quinta Cruzada para
salvar a Jerusalén de la ocupación musulmana. Algunos académicos vieron en
estos hechos también una inspiración para El flautista de Hamelín.
En 1212 se extendió la noticia de que varios adolescentes afirmaban
haber sido visitados por Jesucristo en persona, quien les había encargado
organizar una cruzada de niños para recobrar la Ciudad Santa. En
menos de un mes, 30.000 niños franceses, acompañados por religiosos y otros
peregrinos, emprendieron una marcha hacia Tierra Santa que acaba finalmente en
desastre: la horda de niños, hambrienta y cegada por su fe inquebrantable,
arrasó todo campo cultivado hasta llegar a Niza, lugar donde deberían haber
tomado destino hacia Egipto. A esa primera ciudad, sin embargo, sólo llegaron
tres mil niños y trescientos adultos, mientras que la inmensa mayoría desistió
en el camino o murió de hambre diezmada por el esfuerzo y el hambre.
Mostark es una vieja estrella que se ha
convertido en un planeta habitable. En el futuro, cuando la Tierra se enfríe,
familias enteras de humanos decidirán probar suerte en Mostark, emigrando en
búsqueda de pastos para los tribions, animales genéticamente modificados que
son una suerte de cruce entre res y felino. Pero Mostark no está deshabitado:
varias razas inteligentes lo pueblan, razas que han convivido pacíficamente
hasta la llegada de los Dinath, crueles, ávidos de poder y deseosos de
esclavizar a otras razas.
Cuba en sus inicios de la literatura infantil ha sido altamente literaria, cosmopolita y experimental. Sus vívidos componentes étnicos (español, africano e indígena americano) han creado una literatura distintiva presentada en un lenguaje que es característicamente musical y sensual. Las escrituras de expatriados y exiliados políticos que trabajan fuera de Cuba han añadido aún más variedad. La literatura cubana ha jugado un papel decisivo en la creación de movimientos literarios hispanoamericanos tan importantes como el modernismo en el siglo XIX y la narrativa neobarroca en el siglo XX.
También la literatura en Cuba comienza al divisar la isla el almirante Cristóbal Colón y no poder contener su admiración y con la frase “La tierra más hermosa que ojos humanos han visto” dio inicios a lo que llegaría a ser una de las literaturas más afluentes del Nuevo Mundo. Nos quedó muy poco de los tiempos de los areitos. Unas escasas palabras, incluyendo el nombre Cuba, la que los poetas han tratado de preservar.
La inestabilidad política de Cuba ha influido en la
literatura cubana desde el siglo XIX. El gran acontecimiento que dio forma a la
historia de Cuba en la segunda mitad del siglo XX fue la revolución de 1959
liderada por Fidel Castro.
Autores junto a sus premios y obras cubanas que han marcado
la literatura infantil de Cuba.
Yanitzia Canetti: Es una escritora y traductoracubana. Ha publicado tres novelas (Al otro lado, La vida es color de Rosa, y Adiós, bestseller) y diversos libros de literatura infantojuvenil. Obtuvo la licenciatura en Periodismo, una maestría en Lingüística, y el doctorado en Literatura; Es principalmente conocida por ser la traductora oficial del Dr. Seuss (escritor estadounidense Theodor Seuss Geisel).
Sus obras: “Pinocho no era el mentiroso (2009)”, “Blanca Nieve y los siete gigantones (2009)”, “Caperucita descolorida (2009)”, “Las maravillas de una sencilla sombrilla amarilla (2009)”.
José Raúl Fraguela Martínez: Es un poeta, escritor de literatura infantil, editor y
profesor cubano, desde 2003 vuelve a la docencia, esta vez en la Facultad de
Humanidades de la propia Universidad, e imparte diversas asignaturas
relacionadas con Español, Literatura Cubana y Edición, ámbitos del saber en los
que posee una formación básicamente autodidacta y de postgrado.
Premios: “Premio de poesía en Concurso 35 Aniversario de la Revolución, de la Universidad de Pinar del Río, 1994”, “Primer premio de poesía infantil en Concurso José A. Baragaño, 1994”, “Premio de poesía infantil en Concurso Eduardo Zamacois, 1994”.
Sus obras: “Ronda la ronda. Poesía infantil. Ediciones Loynaz, Pinar del Río, 2005”, “Ronda la ronda. (Segunda edición). Ediciones Loynaz, Pinar del Río, 2009”, “Amor electrónico (cuento para niños) Ediciones Unión, UNEAC, La Habana, 2017”, “Abuela no miente (novela para niños) Libron&Libros, Bogotá, Colombia, 2017”.
José Pelayo Pérez: (Matanzas, Cuba, 1952) es un escritor, humorista, guionista, comediante, cuentacuentos,
especialista en teoría y práctica del humor e Ingeniero civil de
profesión, y tiene una larga trayectoria como comediante, cuentacuentos y
guionista en teatro, radio, televisión y cine en Cuba, Chile, parte de
Latinoamérica, E.U. y Canadá. Premios: Tercer Premio en el
Concurso Internacional «Historias de amor». Letras con Arte. España
2017”, Premio Especial en el Concurso Internacional de Humor Gráfico (en
co-autoría con su hijo Alex Pelayo). Stuttgart 2007. Alemania. 2007”.
Sus obras: «El hombre lobo de Quilicura. Editorial SM Chile 2015”, «Ada y su Varita. Editorial Alfaguara Chile. 2013”, «Sipo y Nopo. En co-autoría con Alex Pelayo. Editorial Alfaguara Chile. 2012”, «Ada, madrina y otros seres». Editorial Alfaguara. Chile 2009”.
Antonio Orlando Rodríguez: Es un escritor, periodista, crítico e investigador literario cubano, y durante muchos años escribió programas dramatizados para niños y jóvenes en la radio y la televisión de Cuba.
Premios: “2008: Premio Alfaguara de Novela por Chiquita”, “1998: Premio Nacional de Cuento Infantil Comfamiliar del Atlántico, Colombia, por Farfán, Rita Vs. El profesor Hueso”.
Sus obras: “Las trenzas de Fiorella (cuento; Panamericana, Bogotá, 2011)”, “La Escuela de los Ángeles (cuento; Alfaguara, Bogotá, 2011)”, “Cuento del sinsonte olvidadizo (cuento; Ediciones El Naranjo, México D.F., 2010)”, “La gata de los pintores (cuento; Panamericana, Bogotá, 2009)”.
A mediados del siglo XX, a Domingo Faustino Sarmiento le preocupaba que los niños no leían hasta la adolescencia. «En Buenos Aires – decía -, que es donde la niñez es más desenvuelta en América, los niños de la escuela no leen libros de ningún género mientras están en la escuela. Algunos leen los diarios…, de manera que puede asegurarse que la inteligencia del hombre está paralizada en América en cuanto a atesorar datos y conocimientos hasta la adolescencia.» Carmen Bravo Villasante inicia este capítulo de la historia de la literatura infantil en Argentina, acercándonos la figura de Sarmiento (1811 – 1888), quien señalaba uno de los problemas vitales de la educación de los pueblos, y mostraba gran interés por la educación popular y la educación de los niños, sobre lo cual consolidaría sus pretensiones en la creación de escuelas y bibliotecas escolares. Para ello, Sarmiento, viajó por Europa y Norteamérica, para ver los Centros de Enseñanza y las Bibliotecas, y todo lo que quería llevar a su país, obsesionado por el deseo de educar a la infancia y a la juventud. (…) «Desde su tribuna de gobernante, ministro de Instrucción Pública que antes ha sido maestro de escuela, y hombre de variada experiencia por destierros y continentes, Sarmiento se preocupa detenidamente por la literatura infantil. En su informe titulado «Lectura sobre Bibliotecas Populares», y en su artículo «Cuentos para niños», Sarmiento, por primera vez en Argentina, piensa en la necesidad de libros para los niños» (…)
María Elena Walsh nació el 1 de febrero de 1930 en Buenos Aires y el 10 de enero de 2011 fallece.
Fue
una poetisa, escritora, cantautora, dramaturga y compositoraargentina,
considerada como “mito viviente, prócer cultural y blasón de casi todas las
infancias”. Un escritor muy conocido puso de relieve el valor de su creación diciendo
que lo escrito por María Elena
configura la obra más importante de
todos los tiempos en su género, comparable a la Alicia de Lewis Carroll o
a Pinocho.
Una obra que revolucionó la manera en que se entendía la relación entre poesía
e infancia.
Famosa por sus obras infantiles, entre las que se destacan el personaje/canción Manuelita la tortuga y los libros Tutú Marambá, El reino del revés, Dailan Kifki, es también autora de varias canciones populares para adultos, entre ellas Como la cigarra, Serenata para la tierra. Otras canciones de su autoría que integran el cancionero popular argentino son La vaca estudiosa, Canción de Titina, El Reino del Revés, La pájara Pinta, La canción de la vacuna (conocida como El brujito de Gulubú), Canción para tomar el té, En el país de Nomeacuerdo, Los ejecutivos, Canción de cuna para un gobernante, Oración a la justicia, Canción de caminantes, etc. La película de dibujos animados Manuelita (1999), dirigida por Manuel García Ferré para el público infantil, se inspira en su famoso personaje y reúne algunas de sus canciones.
María Laura Devetach
Reconocida escritora, poeta, narradora y docente argentina. Se dedica especialmente al público infantil. También ha escrito obras teatrales y libretos para radio y televisión. Ha ejercido la docencia a nivel primario, medio, terciario y universitario. Ha sido, junto a escritores argentinos como María Elena Walsh, Graciela Montes, Ema Wolf, Ricardo Mariño o Elsa Bornemann, precursora de la literatura infantil como literatura en sí misma, más allá de ser material educativo. Sus libros estuvieron prohibidos durante la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983.
Publicó más de noventa obras, la mayoría infantiles, si bien hay ensayos,libros de poesía y cuentos que apuntan a un público adulto. Estos libros acompañaron y formaron varias generaciones de lectores, desde 1965. Muchos de esos títulos aún hoy continúan siendo reeditados.
Escribió varios libros entre esos: cuentos que no son cuentos, cuando Ana tiene miedo y el monigote de arena.
la transición del siglo XIX al siglo
XX fue un momento en el que se produjeron muchos cambios históricos en Brasil. En
el año 1888, por ejemplo, la esclavitud había sido abolida y al año siguiente, el régimen
político republicano había sido proclamado. Este fue un escenario propicio para la elaboración periódica de libros de lectura, especialmente dedicados a los niños brasileños.
Proceso Historico
se cree que la presentación de la historia de la producción de libros infantiles brasileños requiere, en primer lugar, la elucidación de los intentos iniciales de reformas educativas en los años finales de la segunda mitad del siglo XIX, con vistas a la constitución de la escuela republicana en BrA partir de la lectura de los autores que se han dedicado al estudio de la literatura infantil en Brasil, como Lajolo y Zilbermam4 , Arroyo y Coelho5 , averiguamos que varias copias de textos infantiles publicados en el país se produjeron en las últimas dos décadas del siglo XIX
origen de la literatura infantil en Brasil
la reforma de la educación en el país con la implementación del sistema público de enseñanza en los moldes republicanos, fue también el momento de la publicación de muchos textos destinados a los niños en el país. Estos textos, por lo tanto, eran los textos destinados para la lectura en la escuela
Los libros publicados tenían un claro sentido pedagógico, buscaban la formación de un ciudadano brasileño, y se caracterizaban como la primera manifestación consciente de la producción específica de literatura para niños. Primer intento de llevar a cabo una literatura para niños.
En este sentido, durante la década de 1920, Monteiro Lobato comenzó su producción
literaria infantil, que se consolidó en la década de 1930, la década de la publicación de su
primer libro infantil, Reinações de Narizinho (1931), y se mantuvo hasta la década de 1940.
El autor, por lo tanto, fue el protagonista en ese momento de la historia de la literatura
infantil en Brasil, pues cerró un ciclo de producción de libros infantiles conectados a la
escuela y la perpetuación de los valores republicanos y la apertura de una nueva fase de
la literatura infantil brasileña de la que fue el principal responsable.
Producciones
Y EXPONENTES.
Mjfonteiro Lobato (1882-1948)
Francisca Julia da Silva publicó un libro de poesías
infantiles, llamado Alma Infantil (1912), con su hermano Julio César da Silva
(1872-1936). Este libro, aunque sin mencionar el nombre del país, se dedica a
transmitir los valores fundamentales y las reglas de la república. Antes de él,
se publicó, siguiendo la misma línea, O livro da Infância (1899). Así como
Francisca Julia, Zalina Rolim (1869-1961) incluyó poesías en su libro Coração
(1893). Publicó en 1903, O Livro da saudade y O Livro das Crianças (1897),
resultado de un plan en colaboración con John Kopke.
John Kopke, figura importante de la educación brasileña, que dejó su carrera de medicina para convertirse en un educador, escribió una serie de libros en la línea de la didáctica y creó una escuela en Sao Paulo en 1885: en ella enseñaron Caetano de Campos (1844-1891 ) y Rangel Pestana (1839-1903). Sus libros son: Série Rangel Pestana; Fábulas (en verso), Leituras Pratica (rudimentos de ciência); Historia de Crianças e animais (primer libro de lectura); Historia de Meninos na Rua e na Escola (segundo libro de lectura); Historias que a Mamãe contava (terceiro libro de lectura). Por último, Tales de Andrade (1890-1977) publica A Filha da Floresta (1918). Al año siguiente publicó su libro más conocido, Saudade (1919), «[…] libro de ternura y sentimiento, donde la belleza y la poesía de la vida en el campo es una celebración la naturaleza».41 Otros títulos publicó como Bem-te-vi Feiticeiro, Árvores Milagrosas, Caminho do Céu, Flor de Ipê, O Pequeno Mágico, El Rei Dom Sapo, entre otros.
Informacion tomada de: file:///C:/Users/jorge/Downloads/Dialnet-LaLiteraturaInfantilBrasilenaRepublicanaYLaEducaci-5204750%20(1).pdf
Por Leibi NG para Listín Diario. Gratitud a Marianne
de Tolentino.
Portada de la primera edición de El Camino de Libertad de Lucía Amelia Cabral y Milán Lora.
Lucia Amelia Cabral ha puesto en el
Mercado dominicano tal vez el mejor libro que se haya “manufacturado” para el
público comprendido entre los 10 y los 99 años, en la historia de la literatura
infantil y juvenil dominicana. El
Camino de Libertad, con hermosas ilustraciones en acuarela
del arquitecto y artista Milán Lora Gómez es sencillamente una joya que
se venderá a RD$150.00* pero cuyo valor transciende cualquier precio. Aconsejo
cuidar los gestos cuando lo estén leyendo en público porque no hay más remedio
que sacar la ternura, la fe y la admiración frente a la aventura de unos
personajes que abrazan el símbolo con seguridad poética al hacer un recorrido
de roce estético.
En términos gráficos, ya teníamos pruebas del concepto
editorial de Lucia Amelia Cabral con la salida de Chivi, Cien Adivinanzas Nuevas y Mi Vaca de Retahílas, ambos de Brunilda Contreras, dos libros
preciosos, pero El Camino de
Libertad adquiere una categoría distinta.
Ha sido tanto el cuidado que la escritora ha puesto en
esta creación suya que me da argumentos para sostener lo que empecé con motivo
del lanzamiento del libro de Lorelay
Carrón, Jinete de Nubes, cuando trataba de explicar la
trascendencia de las ilustraciones en el libro de LIJ y la capital importancia de lo que nosotros
llamamos diagramación, los españoles maquetación y otros países proyectación
gráfica.
El Camino de Libertad deja claro que un matrimonio texto-imagen es
absolutamente imprescindible para que el libro dedicado a niños y jóvenes
reciba un tratamiento de objeto de diseño. Lucia Amelia crea una historia en prosa lírica que da lugar
al vuelo de la imaginación, permitiendo un tiempo de paz y armonía en cada una
de sus oraciones distintas, a veces rimadas:La alegoría es un
entretenido juego de conducción hacia el mensaje definitivo, en un viaje lleno
de gracia e inteligencia. Me pregunto si esta autora dominicana se acercará a
la hazaña de Antoine deSaint-Exupery con El Principito, una obra “infantil” que no es sino una obra
profunda, cargada de significados y símbolos en forma de parábola o alegoría.
En el momento en que Lucia Amelia nos mostró una prueba de su
libro comprendí su perfecta visión del libro dentro de la LIJ como un concepto
integral. Hay muchos espacios en blanco pero están dispuestos para “dar
aire” al texto, como decimos en artes graficas. Además, este libro se iba
“contando” mientras se unían la industria con la literatura. Y por otro lado,
todo el que haya leído cuentos (en voz alta) con el libro en la mano sabe lo
que significa terminar una frase en una página y paralizar la voz en lo que
llegamos a la otra. Por lo tanto, la oralidad ha cumplido su papel en este
proyecto que permite precisamente “libertad” a la sonoridad de las palabras.
¿Son precisiones de perfeccionistas? ¡Que bueno!
Finalmente empezamos a delimitar las exigencias del libro de LIJ y por lo menos se traza
una línea definitoria entre lo que es y lo que debe ser. La ilustradora cubana,
especializada en LIJ, Miriam González Giménezexpresó
al ver esta obra: “¿Pero que les vinimos nosotros a enseñar? Está
precioso”.
Lucia Amelia dedico tiempo a esta obra aplicándose a
sí misma la fórmula de recreación: el ser humano no es nadie sin esperanza, la
esperanza que tal vez alcance lo que anhela a través del esfuerzo y de la
perseverancia. Perseverancia que verá coronados sus afanes a través de un
espíritu libre. Libertad que impulsa con firmeza el amor que ansia y necesita
toda la humanidad para ser plena.
El Camino de Libertad no podía sino laurearse como un paradigma para
las letras dominicanas, especialmente para la LIJ, por lo que me permitió
decretar:
*A partir de ahora, queda consignado que el libro de LIJ es realmente un objeto
de diseño.
*Que los literatos deben formar estrecha unión con los
diseñadores gráficos, ilustradores o dibujantes (si tenemos suerte con el
artista plástico) para dar forma al proyecto porque ambos serán coautores de la
obra y está claro que de la unión que se obtenga de letras e ilustraciones
saldrán múltiples lecturas.
*Que el mercado del libro de LIJ está profundamente
ligado a la familia, la escuela y las instituciones culturales y estas
instancias deben unir esfuerzos en su difusión y distribución.
*Que el libro de LIJ en la República Dominicana es
instrumento de disfrute y formación estética e intelectual de larga vida que
beneficia a generaciones por lo que será un error calificarlo de objeto de
consumo.
Finalmente, lo dije y no me equivoqué: Cada libro de
literatura infantil y juvenil publicado en los últimos años ha sido un
compromiso de su autor e ilustrador por superar al anterior en una sana
competencia que nos coloca en el mapa de la buena literatura infantil y juvenil
¡gracias a Dios!
La autora, Leibi NG, a partir de los valores universales de la literatura infantil, comenta el reciente libro de Luisa Comarazamy “Dunga y la hormiguita”, obra creada con el fin de entretener a la niñez y juventud dominicanas.
Dentro del Círculo Dominicano de Escritores para niños y jóvenes, he tenido
el honor de ir “Por la ruta de los soles” de la mano de Brunilda
Contreras y luego me elevé igual de alto en “Vuelo de amigos” con
nuestra querida Aída Bonnelly de Díaz. Ahora, por los lazos del oficio y de la
amistad que me unen con el licenciado Miguel Collado, la licenciada Fiume Gómez
y del doctor Diómedes Núñez Polanco, me encuentro con el abrazo de bienvenida
de Luisa Comarazamy tras un viaje de fantasía y responsabilidad junto a Dunga
y la hormiguita.
Este 20 de octubre, fecha en que se hace de público dominio esta obra
dedicada a los niños de 6 a 99 años, nos sentimos racionalmente cuerdos,
estupendamente firmes en la meta de contribuir con los fines de la literatura
infantil y juvenil dominicana.
He sacado el beneficio de conocer la obra antes que a la autora, y me
encanta, puesto que es la relación inicial del lector. He sabido correr ansiosa
buscando autores de quienes sólo había leído fragmentos, un cuento, un
artículo, en fin, una parte de su obra. Luisa Comarazamy me ha dejado la
impresión de ser efectivamente orientada a la acción. Me identifico con ella.
Nunca avanza la teoría si no hay acciones que la sostengan.
En más de una ocasión externé mi criterio de que la literatura infantil y
juvenil tiene un propósito fundamental: entretener, que es lo mismo que divertir. Cada vez estamos más
conscientes de que sólo la lectura que deja volar la imaginación, la que nos despierta
el goce estético, la que nos muestra algo de lírica y nos emociona tras la
combinación que despiertan las palabras en singular sentido, es la literatura
válida. Ahora bien, es sabido que la LIJ tiene sus reglas dentro del género
porque está predestinada a un público conformado con características y
cualidades dadas. Esos seres en desarrollo son muchas veces tomados de pretexto
para dedicarles obras que no les llegan al corazón, o a los sentimientos,
porque tampoco les llegan a la mente racional.
Yo pienso que esto sucede cuando una obra no tiene calidad. Utilizo esta palabra expresamente porque a pesar de que siento al libro dirigido a los niños y a los jóvenes como algo que no puede considerarse un objeto de consumo, no puedo olvidar que estoy dentro de una sociedad regida por reglas y patrones y ciertamente por un mercado muy poderoso. Y es dentro de esta sociedad donde crecen nuestros niños y niñas.
Alberto Moncada
El sociólogo español Alberto Moncada, en su libro “Cultura de la
solidaridad”, expresa lo siguiente: “Los niños de hoy aprenden pronto
el valor del dinero, de la lucha por la vida, aprenden a ejercitarse en varias
dinámicas del poder y, para colmo, una parte importante de la moderna pedagogía
consiste en estimular la competitividad precoz. Yo creo que se hace inevitable
un gran compromiso y una redefinición de la vida cotidiana”.
Y al redefinir la vida cotidiana, se hace evidente que debemos adoptar
criterios unificados sobre los propósitos de la literatura infantil y juvenil
que creamos.
En este sentido, yo me suscribo bajo los lineamientos de un autor japonés
llamado Yasuke Teshima quien
crea libros combatiendo la literatura infantil y juvenil insulsa. Estos son sus
planteamientos, no textuales:
La LIJ está obligada a mostrar una vida cargada de sentido.
La LIJ tiene que transmitir a sus lectores entusiasmo, estímulos y
confianza en la capacidad que todos tenemos de ser creativos a partir de
nuestro autoconocimiento. ¿Por qué? Precisamente porque está dirigida a seres
en formación, en desarrollo, en crecimiento, ¿y quién puede llegar lejos con
pesimismo y falta de confianza, sin entusiasmo o fe en el porvenir brillante
que merece?
La LIJ tiene el deber de transmitir valores que permitan a los niños y
niñas hacer suya una idea total armónica y equilibrada del mundo que les
pertenece.
Esto es parte de la nueva visión que toca hoy día a la Literatura Infantil
y Juvenil. Si la vida cambia, el arte, expresión de la vida, CAMBIA con ella
transformándose a sí mismo en lo que la Humanidad requiere a cada paso.
Todos los autores del género estamos insertos en esta observación de la
vida porque está claro que el propósito de cada creador es llegar al corazón de
sus lectores de las edades que sean.
Los adultos ponemos mucha de nuestra energía en formar a los niños bajo el
régimen disciplinario que nos corresponde. Es un orgullo para nosotros mostrar
la buena conducta de nuestros hijos como un logro que podemos exhibir. Pero
esto no sería posible si cada madre, cada padre NO dedicara a sus hijos el
tiempo que requieren para su formación.
Es muy contradictorio dedicar todo nuestro tiempo al trabajo, a las
ocupaciones remuneradas, a los oficios que nos permiten sobrevivir y al mismo
tiempo aspirar a tener una familia idónea. Es en este tiempo que surge el
estilo de convertir a los maestros en padres, al servicio de la sociedad o en
extensiones de nosotros mismos; así como a la televisión en
sustituto-niñero. Una mezcla de los bueno y lo malo.
Muchos padres tienen soportes en sus iglesias. Hay una comunidad que ayuda
a criar. Otros pueden contar con clases colaterales (yudo, karate, ballet,
gimnasia… por ejemplo) que encierran una disciplina en particular y ayudando a
mantenerlos ocupados. He leído que si un niño se forma en las artes, en los
deportes, jamás podrá ser un adulto malo.
En fin, tal vez exista la suerte de insertar a los niños y niñas en
instituciones como los Boys o Girls Scouts, quienes a través del escultismo,
prácticas de campo, adquieren la educación en valores. Pero no estamos hablando
de la generalidad.
Luisa Comarazamy ha reflexionado desde su posición múltiple de mujer,
maestra, madre, educadora y psicóloga sobre la marcha de los niños en formación
y nos regala esta elefanta Dunga, enorme en el espacio que da sombra a nuestros
hijos e hijas. Una sombra que además de hacerles pasar un buen rato
entretenido, les permitirá reflexionar sobre cosas tan cotidianas, pero a la
vez tan difíciles, tan cercanas pero tan lejanas, como el amor, la paz, la
paciencia, el respeto, la limpieza, la no violencia, la acción correcta. Valores
y subvalores que sustentaron, sustentan y sustentarán a nuestra civilización y
que sólo pueden transmitirse a través de vivencias. Detallados cuidadosamente
después de cada relato para que no nos sintamos tan solos, tan confundidos o
tan perdidos, en el difícil arte de acompañar el crecimiento de nuestros niños
y jóvenes.
Utilizando en muchos de los doce relatos, el formato de la fábula,
instrumento moralizante ideal desde todos los tiempos dando vida a estupendos
personajes del reino animal. Luisa Comarazamy nos transmite sus historias
interesantes colmadas en lecciones de vida.
Dunga y la hormiguita, eso está claro, nunca será un padre sustituto, pero
muy bien cumplirá el papel en alguna que otra ocasión, llegando su mensaje como
deben llegar las cosas, en el momento oportuno, cuando el niño está preparado
para recibirlo. Entonces será imborrable en el corazón de niños y niñas ese
valor y más aún en el corazón del infante que cada uno de nosotros lleva
dentro.
Ella es la cuarta mujer que ingresa a la Real Academia de la Lengua Española,
desde 1713. La primera se llamó Isidra Guzmán. La segunda fue Carmen Conde y la
tercera Elena Quiroga.
Ana María Matute es la autora de “Primera Memoria”, de “Olvidado Rey Gudú”. Y
“La torre vigía”, entre otras; la misma que afirma que la escritura es un
oficio muy difícil “y quien diga lo contrario o miente, o es un genio o es un
desastre”.
Ella dice: “Escribir es un descubrimiento diario a través de la palabra, es lo
más bello y que se ha creado, es lo más importante de todo lo que tenemos los
seres humanos”.
Nacida en Barcelona hace 72 años, Ana María Matute ha dedicado su discurso de
ingreso a la Academia de la lengua, ni más ni menos que al elogio y defensa de la fantasía y la imaginación porque
son la esencia de su obra.
Matute expresa que escribir como oficio es una forma social y política de
protesta, además de método para sacar de uno mismo el malestar del mundo.
Fue durante su infancia que estalló la Guerra Civil española, lo que la deja
marcada: -“Todo era injusto e incomprensible. El mundo no era tal y como nos lo
habían explicado. Yo creo que nuestra generación dio tantos grandes escritores,
porque fuimos víctimas de un trauma muy fuerte”.
Si se interpreta a la ligera, la siguiente declaración de esta escritora
resultaría irrelevante, pero es esencial cuando observamos que toda su obra
–reitero-, gira a torno a la fantasía y la imaginación: “Al contrario de los
otros niños, empezó a gustarme ser castigada en el cuarto oscuro. Comencé a
sentir y saber que el silencio se escucha y se oye, y descubrí el fulgor de la
oscuridad, el incomparable y mágico resplandor de la nada aparente”.
O esta otra: “Así de reales eran aquellos mundos en los que me sumergía, porque
los llamados cuentos de hadas no son, por supuesto, lo que la mayoría de la
gente cree que son. Nada tienen que ver con la imagen que, por lo general, se
tiene de ellos: historias para niños, al menudo estupidizadas y trivializadas a
través de podas y podas “políticamente correctas”, porque tampoco los niños
responden a la estereotipada imagen que se tienen de ellos”. “Pero en esas
leyendas, en aquellos cuentos para niños que por otra parte, fueron recogidos
por escritores de talla de Andersen, Perrault y los hermanos Grimm, por
ejemplo, se mostraban sin hipócritas pudores las infinitas gamas de que se
compone la naturaleza humana. Y allí están reflejadas, en pequeñas y sencillas
historias, toda la grandeza y la miseria del ser humano”.
Para sembrar la reflexión, la búsqueda de una respuesta personal, debo hacer el
paralelismo con un consagrado de las letras universales, el colombiano Gabriel
García Márquez, quien declara en un extracto de entrevista realizada por Plinio
Apuleyo y recogida en el libro “16 cuentos latinoamericanos”, lo siguiente:
“Detestas la fantasía… ¿Por qué? –porque creo que la imaginación no es sino un
instrumento de elaboración de la realidad. Pero la fuente de creación al fin y
al cabo es siempre la realidad. Y la fantasía, o sea la invención pura y simple
a lo Walt Disney, sin ningún asidero en la realidad, es lo más detestable que
pueda haber, (…) porque tampoco a los niños les gusta la fantasía. Lo que gusta
es la imaginación. La diferencia que hay entre la una y la otra es la misma que
hay entre un ser humano y el muñeco de un ventrílocuo”. (Me encantaría que cada
uno de los lectores me enviara su interpretación de esta frase. ¡Sera
fan-tas-ti-co!)
Ana María Matute, ahora en 1998, nos exhorta: “No desdeñemos tanto la fantasía,
no desdeñemos tanto la imaginación, cuando nos sorprenden brotando de las
páginas de un libro trasgos, duendes, criaturas del subsuelo.”
“No olvidemos (…) que la palabra descubre, desentierra del olvido o de la indiferencia
futura aquello que nos hace distintos de las bestias (…) Ana María Matute se
nos descubre como una defensora de leyenda de la unión mágica entre materia y
espíritu, porque una no existe sin el otro y viceversa.
Por eso afirma: “La palabra es lo que nos salva. Pero no la poseemos sin más,
para utilizarla como un instrumento; si la tenemos es porque la consagramos a
la búsqueda sin fin de una palabra distinta, no común, laboriosa y
exaltadamente perseguida, pero que tan simple, tan sencilla resulta cuando la
hemos hallado.”
De muestra, este botón extraído de la página 248 de “La torre
vigía”: “Contemple las lágrimas de todas las madrugadas de la tierra; y vi al
dragón, y su lomo erizado de lanzas y guerreros (aquellos que venían de
Septentrión): lanzaban un grito largo, que yo reconocía: un grito que no movía
las hojas, ni los cabellos, ni las ropas de las gentes; al igual que otro
viento, que ya nada podía contra mí. Los guerreros arrojaron al aire sus
lanzas, que se perdieron, en oscura bandada, hacia las nubes. Luego, el dragón
zozobro, y, al fin, se hundió definitivamente en el vasto firmamento. De forma
que pude contemplar a mi pasado, a mi vieja naturaleza, a mis antiguos dioses,
sueños y terrores, tragados en el olvido”.
Como es natural, las últimas palabras, las tiene en este caso, Ana María Matute
y un tema que nos toca muy particularmente: “El niño es un ser solitario porque
no pertenece al mundo de los mayores. Siempre digo y repito que el niño no es
un proyecto de hombre, sino que el hombre es lo que queda de un niño, que es un
mundo total y cerrado y redondo, y ahí no entra nadie más que su fantasía y
otros niños. Los adultos no entran, y por eso es que es un ser solitario; no
porque no pueda expresarse, que lo hace perfectamente con los suyos, y conmigo
también. Yo me entiendo muy bien con los niños, no con todos, ¿eh? A algunos se
les ve en los ojos lo que van a vender en cuanto puedan: esos no son niños. Hay
gente que, aunque no lo parezca, no es niño nunca, y eso se nota después”.
Conozcamos a través de su obra a esta mujer (la única), que a los 72 años ocupa
el asiento K de la Real Academia de la Lengua, quien nos conquista con segura
sencillez y originalidad.
Hace unos días me trajo Lorelay Carrón su último libro para la niñez dominicana: “Jinete de Nubes”. Un libro que hoy celebramos porque son muy contados los autores y autoras de literatura infantil en República Dominicana.
En mi lista, apenas unos catorce o quince, y de ellos sólo tres hombres: Rafael Peralta Romero, Oscar Holguín Veras y últimamente el inefable y muy querido amigo:SilvanoLora.
Este número de autores no niega el creciente interés que existe sobre este género: la literatura infantil. Para sólo mencionar un caso debo referirme a la poeta puertoplateña Johanna Goede, quien está trabajando en un cuento y obra de teatro para niños y niñas sobre la vida de las Hermanas Mirabal.
Como ella, conozco a otras escritoras quienes están incursionando en el género y ello me llena de alegría, sobre todo si recordamos que en este país existen pocos precursores contemporáneos de literatura infantil, siendo una de ellas Mechi Hernández con el suplemento de La Noticia, primero en su género (donde Lorelay, por cierto, se inicia en estas lides) y Lucía Amelia Cabral.
Lorelay Carrón
Esto que digo no es nada nuevo, ni que se aplique exclusivamente a nuestro país, donde una rápida mirada a la literatura dominicana nos presenta como gran preocupada por la literatura para niños y niñas a la poeta petromacorisana Carmen Martínez Bonilla, autora de algunos de los textos más poéticos en este género, entre ellos: “El país de las hadas”, “Las caperucitas azules”, “Blanca Nieve”, “La bella durmiente”, “El patito feo y la hora azul”. Estas versiones dominicanas de algunos clásicos las llevó luego a la radio donde, junto con su gran amiga Maricusa Ornes, los dramatizó en pequeñas obras de radioteatro.
Carmen Natalia Martínez Bonilla
Ni tampoco esta pobreza textual en República Dominicana fue una excepción. Si revisamos la historia literaria más reciente del continente, y particularmente la del grupo de mujeres escritoras que se distinguió como generación literaria, hablo de las poetas pos-modernistas, o neo-románticas (como prefería llamarlas Pedro Henríquez Ureña), nos damos cuenta de que en lo que a literatura infantil se refiere, en Chile resuena un nombre fundamental: Gabriela Mistral; en Uruguay se destaca Juana de Ibarborou, cuya selección de prosa y poesía fue adoptada por las escuelas públicas en 1924, publicándose en 1925 “Ejemplario”, un libro dedicado a la enseñanza literario-moral, así como, 20 años más tarde, su libro “Los sueños de Natacha”, compuesto por cinco obras de teatro para niños y sus tres biografías (Roosevelt, Sarmiento y Martí), las cuales se llevaron al radio-teatro para la niñez, donde fue una precursora al igual que Carmen Natalia en nuestro país.
En la Argentina es la poeta Alfonsina Storni la que combina la docencia con recitales en escuelas de niños débiles mentales, ocupando en 1921 la cátedra para niños en el Teatro Infantil de Labarden, donde escribe obras teatrales para niños y niñas como “Polifenia” y “La Cenicienta”, y tres obras de teatro infantil reunidas bajo el título de “Dos farsas pirotécnicas.
Si las menciono es porque ellas no sólo subrayaron la carencia generalizada de autores y autoras de literatura infantil, sino porque también simbolizan la fusión de la vocación creadora con la magisterial, algo que aquí autoras como Eleanor Grimaldi, Fiume Gómez, Margarita Luciano y doña Aída Bonnelly vienen conjugando desde hace tiempo, en la vieja tradición martiana de La Edad de Oro.
Aída Bonnelly
Hay razones pues para celebrar, primero el que el
número de escritoras en este género se esté ampliando, segundo el que sigan
produciendo textos que como éste último de Lorelay van incorporando poco a poco
la realidad racial y cultural dominicana.
De hecho eso es lo primero que celebramos, es decir, la evolución desde un
texto como “Roberta, la Elefanta Roja y Coqueta”, texto sencillo, rimado y
breve, a “Jinete de Nubes”, donde el protagonista es un niño mulato, como casi
todos los niños dominicanos, y mulatos y negros, son también sus amiguitos. De
igual modo, el paisaje es fácilmente identificable como el paisaje urbano de
Santo Domingo, ambos junto con el lenguaje correcto y diversificado, logro de
este texto, así como la superación de la enfermedad a través del sueño, de la
imaginación que es y siempre será un viaje al infinito sea éste el cielo y las
estrellas, o el mundo interior de cada niño y niña.
¿Qué falta en este cuento?
Los maravillosos acertijos y juegos de “Y se los Llevó el Sol”, que tan entretenida
hicieron su lectura para niños y adultos. Es mi humilde opinión que esta
tradición, que también convierte los libros en instrumentos de docencia, se
retome en los próximos cuentos que escriban Lorelay y sus compañeros y
compañeras de oficio.
¿Futuros desafíos?
En un país donde la niñez lee cada vez menos, por el reino de la televisión, el
nintendo y los juegos electrónicos, hacer de los libros infantiles el primer
escalón hacia el teatro, los títeres, el CD, o los casettes, tarea en la cual
las empresas que se especializan en productos de consumo para la niñez, como en
este caso Baskin Robbins, pueden aportar el apoyo material necesario.
Ojalá que esta reunión también sirva para calendarizar futuros encuentros donde
hacer saltar la imaginación creadora colectiva, en esta búsqueda urgente y
maravillosa que es enseñarle a la niñez que existe más de una realidad, más de
un mundo, más de una explicación a lo que perciben, o a lo que les han
enseñado, donde ellos tienen un espacio para recrear y escribir la realidad,
para imaginarla, y no tener que decir, como el gran poeta alemán Rainer María
Rilke:
“Me espantan las palabras de los
hombres.
Dicen todo con harta claridad:
Esto se llama perro, aquello casa,
y aquí está el principio y allí el
fin”.
Si Lucía Amelia Cabral saludaba con esa gracia y propiedad que Dios le ha dado con “Albricias” a “Chiví, 100 adivinanzas nuevas” de Brunilda Contreras (el más vendido de la pasada Feria del Libro), yo muestro mi júbilo oceánico por el nacimiento de “Jinete de nubes”, la nueva obra de la escritora Lorelay Carrón ¡Todo un regalo para la infancia!
Lorelay Carrón
La literatura infantil dominicana da sus frutos, aunque no sean muchos los que se entreguen a esta vocación, tal y como expresa la escritora Chiqui Vicioso, presentadora de la nueva producción, quien pone fe en los artistas consagrados que actualmente incursionan en esta vertiente (Silvano Lora y la puertoplateña Johanna Goede).
Chiqui Vicioso destaca en “Jinete de nubes”: “…el lenguaje correcto y diversificado (…) la superación de la enfermedad a través del sueño, de la imaginación que es y siempre será un viaje al infinito, sea éste el cielo y las estrellas, o el mundo interior de cada niño o niña”.
Para nosotros, los frutos de la literatura infantil dominicana son cada vez más jugosos. Hay una gama de verdes en diferentes tonos hacia la madurez: algunos son modestos y precarios, otros muestran la brillantez en su contenido y una pobrísima ilustración, otros más decaen por la mala impresión; está el bien impreso pero de contenido malo… ¡En fin! Aunque la mayoría esta “zarazo” a medida que pasa el tiempo, las nuevas obras se acercan más y más a la apetitosidad, conjugando las lustrosas cáscaras (diseño, portada, ilustraciones, separación de colores, impresión), la pulpa (diagramación, dibujos, ilustraciones…) y la semilla (mensaje, goce estético, belleza de las palabras, concepto…) es un alimento cada vez más digno para nutrir a nuestra infancia.
Tenemos por guía la investigación del apreciado intelectual Miguel Collado, quien con “Una bibliografía preliminar de la literatura infantil dominicana (1821-1990)”, nos contagia su fe, dedicación y optimismo en las letras dominicanas al demostrar que aquí se escribe para la infancia y se escribe bien, desde hace tiempo, por lo que recoge 156 títulos.
¿Por qué los que muestran talento en estas artes tienen que esperar tanto para lograr un producto idóneo? Esa respuesta todo el mundo la sabe. La literatura infantil no está considerada como negocio o inversión, pero comienza a posicionarse.
Tal vez eso es lo que nos propone Lorealy Carrón con su “Jinete de nubes”: —“Ese no es el modo de enfrentar un problema —les dijo el Jinete de Nubes —Hay que darle la cara a…” ¡Cada autor tendrá su propia Nube Feroz!
Ciertamente, hay que juzgar a un autor por el volumen total de su obra. Hay que probar, no en un opúsculo inspirado como padre/madre, tío, maestra… en la moral o la educación, sino en un trabajo consistente que haga transparentes vocación y capacidad.
Portada de la obra provisional en lo que
scaneamos
“Jinete de Nubes” en tan
sólo 16 páginas, el tercer libro de Lorelay Carrón (el segundo fue “Y se los
llevó el Sol”), demuestra claramente que la calidad y la cantidad pueden ser
independientes una de la otra.
Me refiero a que aunque un autor produzca un único aporte feliz, está haciendo
historia. Pienso en Manuel García Arévalo y “La primera comunión de Laura”,
preciosamente ilustrado por Arlette Simons y muy bien impreso. Este libro se
convirtió para mí en un paradigma desde su publicación en 1990, pues conjuga lo
que precisa la obra infantil: Calidad de contenido y diseño hermoso, con buena
edición.
Claro que no es el caso de Lorelay, trabajadora incansable detro del campo de
la Literatura Infantil. Ella transmite en sus textos la coherencia de una
personalidad centrada, madura y capaz de responder a los imprevistos con
certeza porque posee un universo cultural muy amplio. Podría decirse que tienen
la imagen ideal de la escritora para la infancia aunando el conocimiento y la
complicidad con los más pequeños. Además de la sonrisa presta y la orientación
segura. Es profesional. Es madre. Es esposa. Es artista.
Lorelay Carrón escribe literariamente, no como madre, no como educadora y sin
embargo como ambas, porque un artista es esencialmente él o ella y esa
autenticidad es lo que vale realmente. Dibuja, ilustra, conoce los secretos de
las artes gráficas, de las separaciones de colores y las tipografías, de las
texturas y los degradados… y lo más importante ¡Lorelay conoce el alma de los
niños!
Por este conocimiento, la autora nos regala un libro pleno de coloridos,
equipado con certeras ilustraciones a cargo del joven profesional Henry Cid,
armado con tapa dura para resistir la maravillosa energía de sus destinatarios
y atinado en la selección étnica de los personajes, representando a la mayoría
mulata del país. Además, hay que mencionar la calidad de impresión de Editora
Taller para “Jinete de Nubes”, otro indicio de la madurez alcanzada por uno de
los elementos vitales del progreso de la literatura infantil en Dominicana.
La escritora y los medios de comunicación
Eran los años 70. Lorelay Carrón de la mano
de Chiqui Vicioso llegó un día al suplemento infantil de La Noticia, donde
trabajó con la prestigiosa educadora Mechy Hernández. Fue el primer esfuerzo
exitoso de un medio de comunicación impreso por suministrar a la población un
producto hecho por especialistas dirigido exclusivamente a la infancia.
La primera obra literaria de Lorelay Carrón, escrita e ilustrada por ella
misma, “Roberta: elefanta roja y coqueta” fue publicada en 1982, con 14
páginas. Un aporte de indudable calidad que perdura y cuya aceptación de parte
de los niños he comprobado muchas veces.
Lorelay incursionó en la televisión y en la radio, siempre con la infancia como
público. Esto, sumado a su labor en los diarios El Siglo, con su excelente
Página para niños, que salía dos veces por semana, más su actual trabajo como
editora en el Listín Diario, especialmente en Al Compás, consolidan una carrera
dedicada con esmero a la comunicación con la infancia desde diferentes medios.
Mención aparte merece su paso por la fenomenal revista Tobogán porque es allí
donde publica, durante el año 1987 sus brillantes trabajos: “¡Un día, pero un
día!”, “Una historia de culebras”, “Arturo, un ratón feliz” y el cuento que hoy
se ha convertido en libro: “Jinete de Nubes”.
Considero necesario hacer un paréntesis para resaltar la preocupación tangible
de Miguel Cocco y de su esposa Minerva González, de Fondo Editorial, quienes
fueron los pioneros en crear esta revista y que empezaron a dar apoyo a los
escritores de literatura infantil. Ahí está Tobogán, La Enciclopedia del Niño,
formando generaciones de dominicanos lectores.
Con una proyección trascendente, libros como “Jinete de Nubes” están destinados
a las escuelas dominicanas para ser instrumentos de formación intelectual y
emocional para la infancia, utilizados por profesionales: Psicólogos,
pedagogos, animadores… De esta manera el artista se pone al servicio de las
ciencias para construir el mundo que queremos y forjamos día a día.
De nuevo manos amigas de la empresa privada asisten a la publicación dirigida a
la infancia: La Fundación Arturo J. Pellerano Alfau y la cadena de heladerías
Baskin & Robbins contribuyen con el regalo a nuestros niños.
Gracias a Dios, cada día hay más empresas conscientes de los beneficios
sociales de este tipo de apoyo a la cultura, que al mismo tiempo redunda en
buena imagen para las compañías ¡Bien!
Y si el pequeño jinete creado por Lorelay Carrón monta en las nubes para surcar
los cielos con su fe y determinación, enfrentando las dificultades, más coraje
nos contagiará para publicar los nuevos libros de la literatura infantil
dominicana del mañana, comprometidos desde ya con igualar o superar la
excelente calidad de “Jinete de Nubes”.
Que la imaginación se afiance. Que la ilusión se haga emperatriz en el Reino de
Fantasía. Que la magia nos ilumine como el sol y la luna, para que cada niño
(bien sano), cabalgue sobre su nube por los cielos de Quisqueya en la hora de
la diversión, la educación y el amor.
Margarita Luciano, Lucía Amelia Cabral, Eleanor
Grimaldi y Leibi NG
Desde hace cinco años nos estamos
reuniendo cada quince días en casa de Lucía Amelia Cabral o en casa de Aída
Bonnelly de Díaz. Somos doce adultos. Doce creadores. Cada quien con sus
intereses particulares y más de uno en común
El Círculo Dominicano de
Escritores para Niños y Jóvenes no tiene estatutos escritos pero sí una
declaración de principios y un código particular de comportamiento.
Para nosotros, la literatura infantil es la literatura misma. Así como no
disminuimos a los niños ni a las niñas porque respetamos profundamente sus
espíritus en formación, no hacemos literatura menor por respeto a los
destinatarios de nuestras producciones y hacia nuestro propio trabajo.
En el caso del Círculo Dominicano de Escritores para Niños y Jóvenes, la mayoría
ya tenía un trabajo intelectual y público cimentado de cara a la sociedad. La
unión nos ha servido como estímulo para incentivar nuestras creaciones,
compartiendo más que como colegas, como amigos y sintiendo que el logro de cada
uno es un logro de todos.
Aída Bonnelly de Díaz, maestra en las artes literarias (y en la música, en la crítica de arte, en el periodismo especializado y otros) es una promotora constante de la actualización, la innovación y la creación. Tanto así que cuando no llevamos nada nuevo para compartir se enoja suavemente. Aída Bonnelly es concisa y como dice el guatemalteco Augusto Monterroso: “La concisión es algo elegante”. Aída tiene un hermoso libro de cuentos en imprenta que esperamos disfrutar en noviembre próximo.
Lucía Amelia Cabral es la anfitriona por excelencia. Su originalidad, su personalidad literaria es un ejemplo de firme sensibilidad siempre dispuesta a la superación y a la búsqueda de la belleza que ella entiende como perfección. Creo que aunque todos los entendidos conocen el trabajo de Lucía Amelia, no se le ha hecho justicia en su difusión ya que su manejo del idioma es sumamente hermoso y posee lo que otros estamos trabajando: estilo personal.
Brunilda Contreras y Lucía Amelia Cabral
Brunilda
Contreras es una estrella
luminosa. Desde que le cogió con escribir de memoria sus costumbres campesinas
tiene un calificativo que ya quisieran muchos: “auténtica”. Es incansable
creadora y pronto nos regalará dos producciones recientes: una en este mes y la
otra (maravillosa) en el que sigue, si Dios quiere; ambas editadas por Lucía
Amelia Cabral.
De Eleanor Grimaldi hay
constancia suficiente en sus libros de poesías y cuentos de que dentro de todo
su quehacer como educadora (hoy Vicerrectora Académica de la Universidad
Interamericana –UNICA-), y de sus obligaciones como madre, esposa, hija y
abuela joven, tiene tiempo para regalarnos sus palabras en versos y en prosa.
Margarita Luciano de Sang, mi
paisana, es una de las mujeres que admiro abiertamente. Siendo matemática es
literata, lo que sorprende a muchos que no acaban de desprejuiciarse con esta
ciencia. Ella ha inventado y llevado a la fabricación un “Multioperatorio” que
ayuda a los estudiantes a aprehender matemáticas y lógica con materia de
alambres, madera coloreada y marcos perfectos. De esta manera los conceptos
abstractos se fijan en la mente con seguridad. Margarita ha publicado tres
libros entre 1996-1997, uno de ellos en colaboración con Eleanor Grimaldi,
compañera de muchos años en las lides literarias dirigidas a los infantes.
También ha grabado ¡ella misma! un vídeo con juegos y canciones tradicionales
de nuestro país porque no quiere que se pierdan y porque su felicidad es que
los niños aprendan y se diviertan mientras lo hacen.
Nelly García es una
escritora profundamente preocupada por lo social, el entorno y la moral. Su
sensibilidad la arropa, su lucha no tiene tregua. Es una de las creadora mejor
conectadas con los más pequeños pero siempre alejándose de facilismos y
ñoñerías.
Nuestro único compañero por el momento, es Rafael Peralta Romero es muy conocido en los medios
literarios y periodísticos. Tiene la vida entera ejerciendo oficio y vocación.
Él pone una nota particular cuando se hace escuchar con su hablar pausado,
narrando historias divertidísimas y llenas de ingenio muy dominicano. Sus
versos de originales nombres, “Un chin de caramelo”, tiernos, sencillos,
paternales, representan con dignidad a su género.
Otras integrantes del Círculo como Lorelay Carrón de Tejada, Aidita Selman, y
Marianne de Tolentino brillan en el firmamento literario, artístico y
periodístico nacional con logros que no requieren recordación. No asisten a
reuniones regularmente pero tenemos una comunicación constante y participan de
la filosofía total que nos llevó a juntarnos: creación artística literaria
dirigida a los niños y jóvenes con todo lo que ello envuelve.
Quien esto escribe, Leibi NG,
con dos libros en preparación y sin ninguna prisa, ya que cada instante de mi
vida aprendo de los que más saben, está más que orgullosa de tener de
compañeros a tan ilustres personalidades.
Uno de los más importantes logros de nuestro Círculo es un libro colectivo
(casi en imprenta) que trata libremente un tema de nuestra cultura en un mágico
volumen que demuestra lo versátil de la creación literaria infantil dominicana:
LA CIGUAPA, nuestra auténtica leyenda de monte escrita para las niñas, los
niños: los jóvenes.
Obras cumbres
PALABRAS DE LEIBI NG para
ZOO-VERSOS
El ser humano, en la aurora de la vida, cuando gatea, siente atracción por los
animales y sus sonidos. Cientos de canciones a los animales de la granja lo
atestiguan. Igual, los dibujos animados y las películas dirigidas a los niños,
a menudo son fábulas como el Rey León para mencionar solo una. Miles de
juguetes recrean a los animales, desde dinosaurios a ponis. No es extraño que
mucha literatura infantil tenga como protagonistas a los animales. Zoo
Versos de Arsenio Jiménez Polanco es una propuesta original que viene a sumarse
con la sencillez y la eficacia de la palabra bien empleada, como en estos
versos:
Dios es muy sabio
para cada tarea
hizo un caballo.
La creación de Arsenio a partir de la fórmula poética llamada haiku, vale
decir: tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente, ofrece una
visión del reino animal novedosa e interesante.
Si la fuerza del haiku es abarcar conceptos con el mínimo de palabras,
encerrando en lo mínimo lo máximo, las descripciones de los diferentes
animales, resulta un reto.
Pienso que Arsenio se ha retado a sí mismo al lanzar una propuesta de cuya
continuidad no hay nada escrito, aún. Hay miles de haikus de animales, pero
poemas que salen del poema sobre el mismo tema, en versos conexos, que es lo
que el poeta propone en esta obra, no. Pongo un ejemplo:
Si los tomáramos de uno en uno, algunos funcionan, otros no. Es por ello que
Zoo Versos está hecho como obra completa de factura novedosa, inédita.
Ofrecer a los niños un estímulo y a los adultos una herramienta, para saciar un
poquito la necesidad de saber, de conocer y aprender sobre los animales, es
admirable. Debo mencionar al gran escritor de Sosua, Omar Messón quien aporta a
la literatura infantil y juvenil dominicana su obra “Animalarium”, Premio Delia
Quesada, 2012, que recoge inolvidables versos sobre animales de tierra, agua y
aire, a lo que se suma Arsenio Jiménez con Zoo Versos.
La propuesta de Zoo Versos es abarcadora de todas las divisiones de la fauna.
No se limita el autor a la nativa; se expande. Curiosea por el mundo para
entregar versos puntuales que marcan las diferencias del “don” o la “doña” que
resalta.
Viste de negro
con suave terciopelo
la golondrina.
Aquí hay un apretado juego entre lo serio, lo elegante y la gracia que me hace
pensar que el asunto apenas comienza, pues ya siento que la oferta se
expandirá. No será raro ver que los lectores, a quienes van dirigidos estos
haikus*, imitarán al autor y tratarán de crear su propia fauna. Igual puede
pasar con los padres y maestros, para seguir el rastro.
Será interesante el juego de palabras, la diversión de barajar los versos, de
probar cómo quedan si se alteran, adivinar el animal del que hablan, descifrar
el enigma, descubrir esta nueva forma de ver la fauna con inteligencia y
sagacidad.
Zoo Versos se presta para el juego y esa, señoras y señores, es la mejor manera
de aprender.
El reconocido cirujano plástico dominicano Dr. Luis López Tallaj, pretende concienciar
a los
niños y a sus progenitores sobre cuáles son los nutrientes necesarios para
desarrollarse.
Biblioteca Infantil y Juvenil.- “Come y crece” es una guía destinada a
concienciar a los
más pequeños y a sus padres sobre los diferentes tipos de nutrientes que
requiere el cuerpo
para desarrollarse, a la vez que explica cuáles son los alimentos ideales para
mantenernos
Literatura infantil
Se entiende por literatura infantil la literatura dirigida hacia el lector infantil, es decir, el conjunto de textos literarios que
la sociedad ha considerado aptos para los más pequeños, al
igual que todos los textos adoptados por los lectores más jóvenes como propios,
pero que en origen se escribieron pensando en lectores adultos (por
ejemplo Los viajes de Gulliver, La isla del tesoro, El libro de la selva,
o Platero y yo). Podríamos definir entonces la literatura
infantil (y juvenil) como aquella que también leen niños (y jóvenes).En otro
sentido del término, menos habitual, comprende también las piezas literarias
escritas por los propios niños. Por otro lado, a veces se considera que el
concepto incluye la literatura juvenil,
escrita para o por los adolescentes; pero lo más correcto es denominar al
conjunto literatura infantil y juvenil.
HISTORIA LITERATURA
INFANTIL
a crítica literaria moderna
considera esencial el carácter de «literatura» dentro de este tipo de
escritos, por lo que hoy se excluye, de la producción actual los textos
básicamente morales o educativos, aunque todavía siguen primando estos
conceptos en toda la LIJ dado el contexto educativo en el que se desarrolla su
lectura. Esta es una concepción muy reciente y casi inédita en la Historia de
la Literatura.
La literatura para niños ha pasado de ser una
gran desconocida en el mundo editorial a acaparar la atención del mundo del
libro, donde es enorme su producción, el aumento del número de premios
literarios de LIJ y el volumen de beneficios que genera. Esto se debe en gran
parte al asentamiento de la concepción de la infancia como
una etapa del desarrollo humano propia y específica, es decir, la idea de que
los niños no son, ni adultos en pequeño, ni adultos con minusvalía, se ha hecho
extensiva en la mayoría de las sociedades, por lo que la necesidad de
desarrollar una literatura dirigida y legible hacia y por dicho público se hace
cada vez mayor.
La concepción de infancia o
niñez, no emerge en las sociedades hasta la llegada de la Edad
Moderna y no se generaliza hasta finales del siglo
XIX. En la Edad Media no existía
una noción de la infancia como periodo diferenciado y necesitado de obras
específicas, por lo que no existe tampoco, propiamente, una literatura
infantil. Eso no significa que los menores no tuvieran experiencia literaria,
sino que esta no se definía en términos diferenciados de la experiencia adulta.
Dado el acaparamiento del saber y la cultura por parte del clero y otros
estamentos, las escasas obras leídas por el pueblo pretendían inculcar valores
e impartir dogma, por lo que la figura del libro como vehículo didáctico está
presente durante toda la Edad Media y parte
del Renacimiento. Dentro de los
libros leídos por los niños de dicha época podemos encontrar los bestiarios, abecedarios o silabarios. Se podrían
incluir en estas obras algunas de corte clásico, como las fábulas de Esopo en las
que, al existir animales personificados, eran orientadas hacia este público.
Llegado el siglo
XVII, el panorama comienza a cambiar y son cada vez más las obras
que versan sobre fantasía, siendo un fiel reflejo de los mitos, leyendas y
cuentos, propios de la trasmisión oral, que ha ido recopilando el saber de la
cultura popular mediante la narración de estas, por parte de las viejas
generaciones a las generaciones infantiles. Además de escribir estas obras
o cuentos,
donde destacan autores como Charles
Perrault o Madame Leprince de Beaumont,
destaca la figura del fabulista, como Félix María de Samaniego o Tomás de Iriarte. En esta
época, además, ocurren dos acontecimientos trascendentes para la que hoy se
conoce como Literatura Infantil, la publicación, por un lado, de Los viajes de Gulliver–Jonathan
Swift– y, por otro, de Robinson
Crusoe –Daniel Defoe-, claros
ejemplos de lo que todavía hoy, son dos temas que reúne la LIJ: los relatos de
aventuras y el adentrarse en mundos imaginados, inexplorados y diferentes.